Outsourcing con equilibrio personal/profesional

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Un trabajador con excelente productividad debe mantener un equilibrio entre su vida personal y su empleo, que el trabajo no lo absorba ni que dedique horas de más para poder conciliar con sus rutinas diarias. Dejamos una serie de consejos que aplicamos para lograr alcanzar esa ansiada armonía.

  1. Mantener un estilo de vida saludable. Organizar y aplicar una misma disciplina a las rutinas, no sólo al trabajo. Esa disciplina ayuda a mantener un estilo de vida saludable con unos ritmos marcados. Incluir el ejercicio en esa pauta, reducirá niveles de estrés y aumentará la seguridad y la energía.
  2. Ordenar la vida personal. Lidiar con la pareja o la familia o tener que resolver problemas después de un intenso día de trabajo es agotador. Tratar de invertir tiempo en estar con los allegados y hacer cosas que gusten. Dedicarse tiempo fuera del trabajo ayudará a estar en paz a nivel emocional, lo que permitirá afrontar mejor los retos de un ritmo de vida agitado.
  3. El tiempo de la comida es sagrado. Tomar un tiempo para comer permite una alimentación lo suficiente como para obtener la energía necesaria para terminar el día. También constituye un descanso a las horas fuertes de trabajo y permite ‘desconectarse’ un momento para recuperar la concentración.
  4. Aprovechar los días de vacaciones con inteligencia. En ocasiones realizar un viaje puede ser tan estresante como una jornada laboral, por ello es importante no saturar los días libres con muchas actividades. Tratar, además, de desconectarse del celular. Las vacaciones son para descansar.
  5. Ser eficiente, no desperdiciar el tiempo. Establecer con superiores los objetivos del puesto y enfócarse en realizar un trabajo eficiente. Si se logra organizar mejor y alcanzar los objetivos, la rutina en la oficina dejará de enfocarse en ‘horas extra’. Ser puntual tanto para entrar a trabajar como para salir. Alargar las horas de trabajo descontrolan la organización inicial.